Comprendiendo el cambio del marketing centrado en el consumidor al marketing centrado en la persona.
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- 21 nov 2025
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En la era del marketing moderno, hemos sido testigos de una notable evolución en las estrategias utilizadas por las marcas para conectar con sus audiencias. Desde el enfoque tradicional centrado en el consumidor, que priorizaba la segmentación de mercado y la venta de productos, hemos transitado hacia un modelo más humano, donde la individualidad y las emociones de las personas se convierten en el núcleo de las estrategias de marketing. Este artículo explora esta transformación, sus implicaciones en las estrategias de marketing y cómo las marcas pueden establecer conexiones más profundas y significativas con los individuos.
Evolución del Marketing: De Consumidor a Persona
El marketing centrado en el consumidor surgió durante el siglo XX, cuando las empresas se enfocaron en entender los patrones de compra y las preferencias generales de segmentos de mercado amplios. Este enfoque era eficaz para maximizar ventas, pero a menudo resultaba en una experiencia impersonal para los consumidores. Las estrategias se basaban en datos demográficos y en el análisis de comportamientos de compra, sin considerar las necesidades emocionales y las expectativas individuales.
Con el advenimiento de la tecnología y el acceso a datos masivos, las expectativas de las personas en su relación con las marcas cambiaron y por ende, la forma en que las marcas interactúan con las personas, también se ha visto forzada a cambiar drásticamente. La llegada de las redes sociales y la digitalización ha permitido a las empresas recopilar información más rica y matizada sobre las personas. Este acceso a datos ha propiciado un cambio hacia un enfoque más humano y personalizado, donde las marcas no solo ven a sus clientes como consumidores, sino como personas con emociones, aspiraciones y experiencias únicas.
Implicaciones del Cambio hacia el Marketing Centrado en la Persona
La transición hacia el marketing centrado en la persona implica una reestructuración significativa de las estrategias de marketing.
Primero, las marcas deben adoptar un enfoque de "escucha activa", donde se prioriza la comprensión de las necesidades y deseos de los individuos a través de la recopilación y análisis de datos cualitativos. Esto significa implementar herramientas de análisis de sentimientos, encuestas de satisfacción y la monitorización de las interacciones en redes sociales para obtener una visión holística del cliente.
En segundo lugar, la narrativa de marca debe evolucionar. Las historias que las marcas cuentan deben resonar con las experiencias humanas y reflejar la diversidad de sus audiencias. La autenticidad y la vulnerabilidad se han convertido en elementos clave en la comunicación de marca, permitiendo que las personas se sientan identificadas y conectadas a un nivel más profundo.
Asimismo, la personalización se convierte en un pilar central. Las marcas deben utilizar la tecnología para ofrecer experiencias adaptadas a las preferencias individuales, desde recomendaciones de productos hasta contenido relevante. Esto no solo mejora la experiencia del cliente, sino que también fomenta la lealtad a largo plazo, ya que los consumidores sienten que sus necesidades son comprendidas y atendidas.
Conectando Mejor con los Individuos: Estrategias Efectivas
Para que las marcas logren conectar efectivamente con las personas, es fundamental implementar las siguientes estrategias:
Segmentación Emocional: En lugar de segmentar por demografía, las marcas deben identificar grupos basados en emociones y valores. Esto permite crear campañas más resonantes que hablen a las motivaciones internas de los individuos.
Contenido Auténtico: Las marcas deben centrarse en crear contenido que refleje experiencias reales, historias de clientes y casos de éxito. La autenticidad genera confianza y conexión emocional.
Interacción Bidireccional: Fomentar el diálogo entre la marca y las personas es esencial. Las marcas deben estar dispuestas a escuchar y responder a las inquietudes y comentarios de las personas, creando una relación más dinámica y participativa.
Tecnología y Personalización: Implementar plataformas que utilicen inteligencia artificial para ofrecer experiencias personalizadas, desde correos electrónicos hasta recomendaciones de productos, puede aumentar significativamente la satisfacción del cliente.
Responsabilidad Social: Las marcas que comparten su propósito y adoptan prácticas éticas y que se involucran en causas sociales pueden resonar más profundamente con las personas, quienes buscan alinearse con valores que reflejan sus propias creencias.
Conclusión
El cambio del marketing centrado en el consumidor hacia un enfoque centrado en la persona representa una oportunidad significativa para las marcas de conectar de manera más profunda y auténtica con sus audiencias. Al reconocer la complejidad de las emociones humanas y adaptar las estrategias de marketing en consecuencia, las marcas no solo pueden mejorar la experiencia del cliente, sino también cultivar lealtad y confianza a largo plazo. En un mundo donde cada interacción cuenta, entender y abrazar este cambio es fundamental para el éxito en el ámbito del marketing contemporáneo.




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